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Brasília sin demagogia - Guillermo Piernes

15/07/2020




Brasília sin demagogia

Por Guillermo Piernes **

El Lago Paranoá apestaba en los días calurosos de 1986 y eso solo se detuvo cuando se lanzó una operación sin demagogia ni ruído para limpiar las aguas de la capital del Brasil.

La lucha por el bien común por parte de todos los administradores públicos debería ser la regla y no una excepción. Una excepción salvó las aguas del lago Paranoá en Brasília.

José Aparecido de Oliveira era el gobernador de Brasilia, indicado por el presidente José Sarney. Entonces se pensaba en ese cargo como poderoso mayordomo para que la sede del Gobierno Federal funcionara bien. Sin elecciones ni Cámara Legislativa en el Distrito Federal.

Las algas proliferaban ocupando gran parte del espejo de agua, creado para la composición del paisaje, el ocio, la mejora del microclima de la región y la generación de electricidad. La descomposición de las algas tornaba imposible la permanencia a sus orillas en días de alta temperatura. 

El lago en Brasilia se encaminaba a ser otro desastre ambiental. 

Después de una cena en el Palacio de Itamaraty para dar la bienvenida a un presidente extranjero, Aparecido me tomó del brazo y me dijo que me presentara al día siguiente en su despacho en el Palacio Buriti.  En esa época, yo era el Director de la Organización de Estados Americanos (OEA) para  Brasil, que entonces realizaba 55 proyectos de cooperación técnica y desarrollo en el país y tenía al BID como agente de financiamiento para varios de ellos. 

El estado del Paranoá dá pena, todos se quejan y no tengo los recursos para hacer mucho, me dijo el gobernador, instandome a buscar soluciones para limpiar el lago.

La lista de proyectos de la OEA incluía apoyo, con una cantidad modesta de dólares al año, a uno de limnología (del griego, limne - lago y logo - estudio), desarrollado por la Universidad de São Paulo (USP) en São Carlos (SP) bajo la responsabilidad del profesor José Galizia Tundisi .

Esa misma semana fui a São Carlos, donde Tundisi me recibió calurosamente y arrojó luz sobre mi total ignorancia sobre la situación en varios lagos del mundo y del Brasil. Al final de la explicación, jugué duro:

- Profesor, el lago más importante de todos es el Lago Paranoá y hay que resolver

Tundisi todo sabia sobre el Paranoá y explicó que era un caso de contaminación simple, sin metales pesados, porque los desagües de la ciudad eran lanzados al lago sin tratamiento y por el exceso de nutrientes, se producía el aumento de fósforo y nitrato en las aguas.

El anillo sanitario proyectado para recoger las águas servidas y evitar así que se virtiese en el lago no se había construido debido a la prisa en finalizar la construcción de Brasilía, en tiempos de la presidencia de Juscelino Kubitschek.

El profesor viajó a Brasilia donde se reunió con especialistas de la CAESB (Compañía de Salud Ambiental del Distrito Federal). Todos se conocían y respetaban.  En pocas semanas se preparó un proyecto que elevó los niveles técnicos de monitoreo y soluciones. Por ejemplo, la construcción de estaciones de tratamiento de aguas residuales al norte y sur del lago para revertir la eutrofización. 

Con el proyecto ya en mano, José Aparecido me dijo que necesitaba un favor más: que hablara sobre el Paranoá con los senadores y diputados que formaban parte de un comité que seguía los asuntos del Distrito Federal. Aparecido dijo que la mayoría estaba en contra de todo lo que el proponia por disputa entre partidos. 

Le respondí que, como representante de una organización internacional, no podía interferir tanto.

El gobernador llamó a su jefe de prensa. El profesional organizo una conferencia de prensa en la que expliqué que le había presentado al Gobernador ideas de técnicos de renombre para limpiar el lago. Animado ou algo más por Aparecido, expresé la incongruencia de tratar de convencer a otros países de la alta tecnología de los aviones brasileños, cuando siquiera podia limpiarse el único lago artificial en su nueva capital. 

El comunicado de prensa del gobierno del DF con mis declaraciones espontáneas fue enviado a cada miembro del comité parlamentario. Los parlamentarios prefirieron crear problemas en otros asuntos para Aparecido que poner trabas al proyecto de descontaminación.

El gobierno se movió rápidamente y sin fanfarria. Presentó un proyecto completo y una solicitud de financiación al BID, que terminó liberando un total de alrededor de US $ 100 millones para la descontaminación y construcción de las plantas de tratamiento del lago de 48 km2.

La operación fue un completo éxito. Las aguas cristalinas de Paranoá se han convertido en un centro de deporte y recreación e incluso ayudan a mejorar el suministro de agua potable en Brasília.

Tundisi fue presidente de Concejo Nacional de Investigaciones Científicas (CNPQ) de 1995 a 1999 y publicó más de doscientos artículos en revistas especializadas de 13 países. Continuó despues transmitiendo conocimiento.

Aparecido fue Ministro de Cultura y embajador de Brasil en Portugal. Murió en 2007. El BID se mantuvo activo como banco de desarrollo. La OEA continúa como foro regional que sirve para exponer diferencias ideológicas y mitigar las consecuencias de los desacuerdos. 

Yo persisto en traer a la mesa puntos factuales para que la história pueda ser escrita mas ajustada a lo realmente ocurrido.
(Esta crónica fue originalmente publicada por el sitio www.osdivergentes.com.br)
** Guillermo Piernes. Periodista y escritor
Crédito Foto: Lago Paranoá - Walter Sotomayor 



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