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La perla de Mozambique - (Cuento) - Rainer Pimstein

25/01/2026 00:00




La perla de Mozambique 

Rainer Pimstein ** 

Los cascos alineados de los filibusteros portugueses brillaban entre las frondas de la selva húmeda de Mozambique. Llevaban escudos de protección contra los arcos y flechas de las tribus aborígenes. También llevaban mosquetes y pólvora. Cuando arribaban a una aldea, con el poder de las armas dominaban a la población local y raptaban principalmente a hombres y mujeres jóvenes, de sana apariencia, para destinarlos las plantaciones de caña de azúcar, en Brasil.

Sara era hermosa, de piel achocolatada, tenía 20 años, con su cuerpo bien formado, había aprendido todas las tareas que se transmitían de generación en generación, sabia buscar leña, sembrar, mantener la casa ordenada, cocinar.

Los filibusteros portugueses se llevaron 60 nativos, entre hombres y mujeres, con las manos atrás, amarradas de tal forma que solo podían caminar dando saltos para sortear las ramas de aquella jungla verde.

Al llegar a la playa, los obligaban a remar en el bote para llegar al bergantín, cuyo capitán los esperaba mar adentro. Llegando a la nave, les quitaban las amarras y los encerraban en la bodega del barco, allí solo veían la luz cuando abrían la compuerta para llevarles comida.

Mientras el bergantín seguía navegando rumbo norte por la costa occidental de África, sufrieron el asalto de un barco pirata ingles. Fue una batalla cruenta entre las tripulaciones de ambas embarcaciones, con la lamentable muerte del capitán del barco de los portugueses, quedando la embarcación a la deriva, encallando finalmente en unos roquerios de Costa de Marfil.

Los piratas ingleses, registraron el barco portugués antes de retirarse y se encontraron con los temerosos nativos esclavizados apiñados en la bodega. De inmediato pusieron unos tablones entre los dos barcos y pasaron el apreciado botín al barco ingles. Llegando en 5 días al puerto de Liverpool.

En Liverpool, era un día Jueves, la próxima subasta de esclavos, estaba anunciada para el sábado de esa misma semana, en la playa bajo los árboles. El trato cambio, ya que debían bañarse y prepararse para ser vendidos, afortunadamente había un intérprete que se entendía con los esclavos, el le hizo una encuesta a cada uno, mostrando sus capacidades, que quedaron plasmadas en la siguiente muestra:
Albert, 18 años, sabe Cazar y Pescar.
Joshua, 13 años, sabe leer y escribir, es respetuoso.
Sixten, 22 años, sabe cortar madera y construir casas.
Mary, 16 años, sabe bailar, es amable.
Sara, 20 años, sabe buscar leña y cocinar, es fuerte e inteligente.
Clara, 15 años, sabe leer, escribir y sacar cuentas.
Todos son de buena salud.

El dia de la subasta era un 17 de Abril del año 1800, eran las 9 de la mañana; allí estaban todos ellos, bien vestidos con sus mejores ropas y bien desayunados, en la playa, bajo los árboles, esperando que llegaran los compradores.

A las 10 de la mañana aparecieron los primeros compradores, venían elegantemente vestidos con frac, camisa, corbata y sombrero plano y bajito, de moda en la época. Algunos fumaban cigarrillos gruesos. Se acercaron y miraron displicentemente al grupo, luego se distanciaron para hacer comentarios entre ellos.

A las 11 de la mañana, se bajaron de un barco, un grupo de 10 empresarios, al parecer franceses, miraron al conjunto de esclavos y esclavas y como sabiendo la calidad del producto, compraron el lote completo en 36.000 libras esterlinas.

El mismo dia de la compra, los esclavos fueron embarcados en el mismo barco en el que llegaron los empresarios, y parando en algunos puertos, en mes y medio, llegaron a Nueva Orleans, propiedad francesa en aquellos años. Allá los llevaron a grandes haciendas, destinadas a la producción de algodón.

La producción de algodón en EEUU se incremento desde 1800 a 1812, por lo que los esclavos tuvieron una alta participación. En 1801 la producción anual de algodón en el país alcanzo las 22 mil toneladas. En 1820 la producción llegaba a las 64 mil toneladas, llegando a ser en 1830 el mayor productor de algodón del mundo. El aumento de la producción exigía más mano de obra y se trajeron más esclavos.

En la hacienda algodonera de al lado de la Hacienda donde trabajaba Sara, predominaban esclavos de tribus indígenas locales o más distantes, como Sioux y Comanches. Cuando Sara iba a buscar agua, se encontraba con la indígena Pasuk. Con el tiempo se hicieron muy amigas y la india Pasuk le enseño a fabricar mocasines, calzado indígena ligero y muy adaptado a condiciones montañosas o llanas de terreno pedregoso.

En la fabricación de los mocasines adelgazaban el cuero de búfalos y lo cubrían con otro cuero mas delgado, cosido con la misma tripa del ganado.
En 1820, Sara se caso con otro esclavo de su misma raza y tuvieron 5 hijas. Cuando las hijas crecieron, las enseño a fabricar los mocasines por miles, los que vendía en todas las ciudades y pueblos de los estados importantes de la región como Texas, Nuevo México, Kansas, Arkansas, Luisiana e incluso Nebraska.

Así como se desarrollaban los campos de algodón, se estaba desarrollando la extracción petrolera en Texas, por lo que la demanda de trabajadores era intensa. Sara vendiendo sus mocasines, llego a ser una de las mujeres de color más ricas de la cuenca del Mississippi.

En 1850, la población negra era el 50 % de la población en los Estados Algodoneros como Georgia, Alabama, Mississippi y Luisiana. Cuando se termino la guerra civil entre los Estados del norte y los estados del sur; por decreto, se otorgo la libertad a los esclavos. Los esclavos negros libres, ganaron dinero, vestían elegantes, algunos músicos tenían piano en su casa, compraron tierras, comercios como panaderías, restaurantes, abastos de comida. Los que habían acumulado más capital, crearon bancos para prestar dinero a interés, crearon tiendas de ropa, zapaterías. Además crearon una biblioteca pública, un periódico regional, también algunas industrias, de modo que: eran una fuerza económica, que sobresalió en Tulsa, Oklahoma.

Las hijas de Sara, con suficientes recursos económicos, participaron en ese desarrollo regional de los esclavos libres. Sin embargo esa opulencia sembró celos en ciertos sectores de la población blanca, que creo organismos como el Ku Klus Klan que favorecía una supremacía blanca, comenzando a quemar casas de negros y eliminar a sus ocupantes. Esta situación, llego a su máximo en 1921 en Tulsa, donde según se dice: un lustrabotas negro abuso de una niña blanca en un ascensor y esto fue motivo para que grupos de blancos con antorchas quemaran los comercios de negros y otros grupos con fusiles y escopetas se dedicaron a matar a cuanto negro consiguieran por ahí, también hubo aviones que lanzaban bombas contra comercios y edificaciones como el periódico y el mercado. Se dice que los muertos eran más de 3.000 individuos. Lamentablemente, estas heridas no sanan y todos los años hay marchas en Tulsa, pidiendo justicia y que no se reanude la violencia.

Sara, con su belleza nativa, bordeando sus últimos años, echaba de menos su tranquila aldea en la selva de Mozambique.

** Rainer Pimstein: Ingeniero forestal y catedrático
* Pintura de Bhuvana Kumar - es.pinterest.com



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